Publicado el

Como preservar semillas

Las semillas de marihuana, al tratarse de un organismo vivo, deben de almacenarse en condiciones de humedad y temperaturas adecuadas, ya que de no ser así, van perdiendo cada vez más su poder germinativo, lo que puede provocar que las semillas germinen 5, 6 o incluso 7 días después de haberlas puesto a germinar, o incluso que no germinen, cuando lo normal sería que lo hicieran entre 48 y 72 horas después de iniciar el proceso germinativo.

Condiciones óptimas de conservación de las semillas de marihuana

La mayoría de tiendas y distribuidores de semillas de cannabis almacenan sus semillas en frigoríficos ya que así recrean el ambiente ideal para conseguir la máxima longevidad de las semillas.
Temperaturas entre 4º y 8º C y humedades relativas cercanas al 10-20 % y siempre al abrigo de la luz, que es otro de los factores deteriorantes del poder germinativo de las semillas, son condiciones ideales para una óptima conservación de las semillas de marihuana.
Así pues la mejor forma de almacenar las semillas puede ser en un bote de plástico opaco y hermético, donde pondremos varios saquitos de gel de silicio para reducir la humedad (recordemos que la humedad ideal se sitúa entre el 10 y el 20%) y lo guardaremos en el frigorífico. Deberíamos utilizar el cajón de la verdura ya que es la zona de la nevera con temperaturas superiores al resto del frigorífico ( la temperatura ideal de conservación de las semillas de cannabis se sitúa entre los 4ºC y 8ºC).
Dicho esto hay que saber también que una semilla de marihuana en buenas condiciones de germinación puede llegar a germinar pasados más de 5 años después de su producción y guardada en peores condiciones este tiempo se puede reducir a tres años. Con ello queremos decir que si debemos plantarlas unos días o unas semanas más tarde, no es necesario que las guardemos en la nevera, será suficiente con mantenerlas en un sitio fresco, al abrigo de la luz y en su envase original.
Paso a detallar métodos eficaces:
• Guardar las semillas en un carrete de fotos (negro), este a su vez dentro de un tupperware bien cerrado, y meterlo en la nevera. Este método es el que yo uso pero solo las meto en el carrete y va bien yo metí una semilla de ak que tenia un buen tiempo con las maxi goom y germino perfectamente lo que podéis hacer es antes de meterlos en el carrete meter las semillas en un envases eppendorf así estarán mejor.
• Guardar las semillas en un armario, oscuro, seco y con temperaturas no muy altas. Este método esta bien si las vas a usar pronto.
Publicado el

Moscas blancas en las plantas de Cannabis


La mosca blanca es un insecto volador de un tamaño de 3 a 4mm y de color blanco. Suelen estar debajo de las hojas, sin moverse, succionando la savia de las hojas. No suele causar daños excesivos en las hojas, siendo una plaga poco peligrosa para el cannabis. Como todo insecto volador, no tiene demasiado futuro en un cultivo de interior, ya que todos mueren calcinados al tocar la lámpara.

En exterior podemos encontrar alguna mosca blanca, que enseguida salen volando al sacudir lo más mínimo la planta. Si causan alguna molestia podemos hacer un tratamiento parecido a los que se hacen para combatir ácaros.

Publicado el

Cosechar Cannabis, manicurar, secar, curar y conservar

Desde que el ser humano inventó la agricultura, la cosecha ha sido un tiempo de felicidad. El trabajo de meses se ve recompensado con los frutos de la tierra y las épocas de escasez se olvidan en la abundancia. En este mundo acelerado, lleno de coches y asfalto, los cañameros seguimos disfrutando de este acontecimiento. Cosecha tus plantas con cariño, entre volutas de humo y sin prisas, te lo agradecerán. La cosecha del cannabis es muy sencilla. En resumen consiste en cortar los cogollos y secarlos. La calidad del producto final, sin embargo, dependerá de cómo se haga este secado. Cosechar, manicurar, secar y curar son los cuatro procesos que, si se hacen bien, harán de fumar un gran placer.

COSECHAR

La familiaridad con la variedad que cultivemos es la mejor regla. No todas las variedades tardan lo mismo en madurar. Una sativa como la mejicana madura más lentamente que una índica como la Northern Lights. Frente a una hierba desconocida hay que experimentar cosechando en diferentes momentos. Así al año siguiente, sabremos exactamente cuál es el momento adecuado para recolectar las plantas. En exterior, el momento óptimo para cosechar dura unas dos semanas. Cuando veas que la mitad de los pistilos tiene un color marrón o naranja, prepárate y vigila atentamente. La planta alcanza su máxima potencia cuando entre un 50 y un 90 por ciento de los estigmas o pelillos blancos de las flores han perdido el color blanco y tienen un tono marrón o naranja. Está en el punto óptimo para ser recogida. Como regla general, se puede decir que la planta cosechada con más pistilos blancos tendrá menor potencia y un colocón “mental” y alegre. Con más pistilos marrones o naranjas la hierba tendrá más THC (tetrahidrocannabinol) y el globo será “físico” y sedante. Esta regla no es, ni mucho menos, infalible y depende de cada variedad. Las sativas suelen ser estimulantes comparadas con las índicas, más relajadas y narcóticas. durante la semana anterior a la cosecha no hay que abonar la planta. Regadla sólo con agua para lavar los restos de fertilizantes. Esta simple medida mejorará el sabor de la hierba y rascará menos la garganta. Cosechad la planta después de un día de sol, hay que evitar recoger las plantas cuando estén mojadas ya que la humedad favorece la aparición de hongos y mohos. Al cosechar se puede cortar la planta entera o ir cortando cogollos conforme vayan madurando. A gusto de cada uno. Puedes cortar los cogollos superiores primero y dejar los más bajos para que terminen de madurar.

MANICURAR

Después de cortar la planta se deben quitar las hojas grandes que no tienen glándulas de resina. Hay quien corta estas hojas después de secar las plantas. Así, al secarse, las hojas grandes recubren el cogollo y lo protegen evitando que se rompan las glándulas llenas de resina. Para hacerle la manicura a tus cogollos agarra la planta por el tronco y, mientras la sostienes boca abajo, ve cortando las hojas grandes con sus peciolos o tallitos. También puedes cortar las puntas de las hojas que sobresalgan del cogollo y no tengan resina. Cuanto más limpies el cogollo, más potente será. Mientras manipulas los cogollos ten cuidado y no los manosees. Las glándulas de resina se rompen con facilidad y el THC se oxida.

SECAR

El THC del cannabis fresco no “coloca”, es decir, no es psicoactivo. Para convertirse en marihuana fumable, la hierba tiene que secarse. El proceso de secado influye mucho en la calidad del producto final. Una hierba mal secada rascará la garganta y perderá potencia. Por el contrario, si el cannabis se seca lentamente, el sabor y la potencia mejorarán. El cannabis se debe secar en un lugar seco, oscuro, fresco y ventilado. Si colgamos los cogollos cogerán una forma más redondeada que si los extendemos sobre un periódico o rejilla. Si los extiendes vuélvelos cada día para que se sequen uniformemente. Dependiendo del clima el secado puede durar entre una y tres semanas. Si no quieres curar la hierba, manténla secando hasta que el tallo central se quiebre al doblarlo. Si piensas curar el cannabis, cuando el cogollo se sienta crujiente al tacto pero un poco húmedo en el centro pasa al curado.

Un sistema para hacer un buen secado y proteger los cogollos al mismo tiempo. Consiste en hacer una bolsa con una hoja de periódico que se dobla a lo largo y se pegan con cinta dos de los tres lados abiertos. Se deja abierto uno de los lados estrechos por donde se introduce el cogollo. La bolsa se sujeta al tallo del cogollo con una pinza y se cuelga el cogollo. Haz agujeros en la bolsa para que pueda entrar aire. La bolsa también sirve para recoger las glándulas de resina y las semillas que se puedan caer del cogollo durante el secado. El mayor peligro cuando secamos el cannabis es que aparezcan hongos. Pueden evitarse poniendo un ventilador que mueva el aire alrededor de los cogollos. Si se enmohece un cogollo sepáralo del resto para que no los contagie. Secarlo al sol directo durante al menos 24 horas debería acabar con los hongos.

CURAR

Cuanto más lento sea el secado, mayor potencia y mejor sabor tendrá la hierba. El curado consigue que la hierba se seque más despacio. Una buena forma de curar es meter la hierba en cajas metálicas o de madera (no de plástico) que se abren una o dos veces al día. De este modo la hierba se acaba de secar más despacio lo que mejora su sabor y su potencia. La duración del curado depende de cuantas veces al día abras la caja y de las condiciones del clima. Vigila a diario la hierba en busca de moho. Las condiciones del curado pueden hacer aparecer hongos si no se va abriendo la caja para que se airee. Si aparecen, saca los cogollos de la caja y cuélgalos al sol.

CONSERVAR

Una vez que la hierba esta bien seca (cuando el tallo se quiebra) se puede meter en tarros de cristal que cierren herméticamente y conservarla meses e incluso años sin perdida de potencia en un lugar fresco y oscuro. La hierba pierde potencia en contacto con la luz, el aire y el calor. Por eso hay que guardarla herméticamente, a oscuras y sin altas temperaturas.

FUMAR

…es un placer…(¿o acaso necesitáis más instrucciones? XD)

LO QUE NO SE DEBE HACER…

La marihuana no se debe enterrar para que se cure. Esta técnica produce la aparición de bacterias y hongos que pueden ser peligrosos. Algunos pueden provocar infecciones respiratorias muy graves. La resina no está en el interior de la planta: colgar la planta, arrancarla con raíces o hervir estas no incrementa la potencia de la hierba. Secar el cannabis en el horno o el microondas destruye parte del THC. Si aún así os puede la impaciencia, secadla con el horno normal al mínimo (50-70ºC) dejando la puerta un poco entreabierta. No subáis más la temperatura porque se destruirá demasiado THC.»

Publicado el

Técnicas de cultivo: Scrog

El sistema de cultivo de marihuana en SCROG es el sistema que nos permite obtener la máxima producción en armarios con el menor número de plantas de cannabis.

La denominación viene del inglés “screen of green” -en español rejilla verde- y el nombre le viene dado porque, literalmente, se hace crecer a las plantas a través de una rejilla o mallazo.
Pero vayamos al grano. Vamos a desarrollar el sistema paso a paso.sgrog_1

Cultivando marihuana en SCROG

Para esta forma de cultivo deberemos contar con entre una y cinco plantas de marihuana para un armario de aproximadamente un metro cuadrado. Al final el resultado será el mismo en todos los casos, es decir vamos a obtener la misma producción, con una, con tres o con cinco plantas, lo único que variará será el tiempo que tardaremos en obtenerla.
Para llevar a cabo este sistema deberemos instalar una malla o rejilla (preferiblemente de caña de bambú de unos 6/8mm de diámetro) con agujeros de entre cinco y diez centímetros, a unos veinte centímetros por encima de las macetas y conforme las plantas vayan creciendo las iremos atando y enredando en el enrejado para evitar que crezcan más altas que la propia rejilla. Eso provocará que la punta de la planta pierda protagonismo y la planta tienda más a la ramificación.
Este proceso debe durar hasta que tengamos ocupado más o menos el 70% de la superficie del enrejado, aunque esto dependerá mucho de la variedad que estemos cultivando. Llegados a este punto se trata de pasar del fotoperiodo de crecimiento (18/6) al de floración (12/12). Durante los primeros días de floración la planta de marihuana continuará creciendo, lo que permitirá a las plantas acabar de colonizar todo el mallazo. Al empezar y durante la floración los cogollos de nuestras plantas estarán todos a la misma altura de la luz, lo que redundará en una cosecha de la máxima calidad y sin cogollos de segunda.
Por lo que se refiere a la floración, esta debe de desarrollarse con total normalidad sin ningún tipo de cuidado especial, exactamente igual que en cualquier otro tipo de cultivo convencional.
sgrog_2Este un sistema que se recomienda sobre todo para variedadesde marihuana sativas que tienden a un crecimiento desmesurado y difícil de controlar en pequeños armarios y que nos llenarán el enrejado con mucha rapidez, aunque también se puede utilizar para cultivar marihuana en espacios muy reducidos. Cualquier variedad es apta para ello, pero debemos de tener en cuenta que si utilizamos el SCROG para variedades 100% sativa nos bastará con llenar el 50/60 % del mallazo para pasar a floración, mientras que si trabajamos con variedades 100% índicas deberiamos esperar a llenar hasta el 80% de la rejilla.sgrog_3
Si queremos desarrollar este sistema de cultivo con una sola planta, nos convendrá utilizar una maceta de aproximadamente 25 litros de capacidad y le deberemos dar entre 5 y siete semanas de crecimiento para que llegue a cubrir el 70 % del mallazo. Una vez cubierta esta superficie cambiaremos el fotoperiodo a floración, para que durante el “strech” o crecimiento vegetativo prefloral, se acabe de llenar el resto de la rejilla.
Si queremos desarrollar el SCROG con tres o cinco plantas por m2 nos bastará con macetas de aproximadamente 12 litros y entre 3 y cinco semanas de crecimiento.
sgrog_42Una de las grandes ventajas que ofrece este sistema, aparte de la ya comentada de ahorro de esquejes o semillas, es el poco mantenimento que requiere ya que una vez realizado el trabajo de atar y enredar, nos encontaramos con que solo debemos de regar una, tres o cinco plantas de marihuana, en comparación con lo que supone andar regando 20 o 30 plantas como sucede con otros sistemas de máximo rendimiento como el “SOG” o Sea of Green (mar verde) del cual hablaremos más adelante.

Publicado el

Enemigo de la Marihuana: Pulgones!

La Marihuana, no escapa al ataque de los pulgones, ya sea en las especies Marihuana Cannabis sativa, Cannabis índica o Cannabis rudelaris.
Los pulgones son una plaga muy popular y que se puede presentar en casi todas aquellas plantas de nuestro entorno como plantas de interior, del jardín, en el huerto… y por supuesto en esta. Por suerte también es relativamente fácil de detectarlos y de combatirlos, si bien debemos hacerlo en las primeras fases del cultivo para evitar tener que realizar tratamientos cercanos al momento de su recolección.
Los pulgones, también conocidos técnicamente como áfidos, son insectos de cuerpo pequeño y blando, de aspecto globoso y con un tamaño medio entre 1 y10 milímetros. Según la especie e incluso la generación en la que se encuentran, podemos encontrar pulgones sin alas (ápteros) con el tórax y el abdomen unidos, y pulgones alados con el tórax y el abdomen perfectamente separados.
El color de los pulgones depende de la especie, aunque lo más normal es que sean verdes, negros o amarillos. En todos los casos son insectos chupadores y están provistos de un largo pico articulado que clavan en la planta, y por él absorben los jugos de la misma, debilitándola y propagando otros problemas no deseados.
Suelen atacar las partes más jóvenes y tiernas de la planta de Marihuana, por lo tanto se situarán en las puntas de las ramas más jóvenes. Si el ataque es muy importante, producirán deformaciones e incluso pueden trasmitir ciertas virosis entre las ellas en el caso de atacar plantas ya afectadas previamente.
Otro efecto nocivo de los pulgones en la marihuana es que segregan un líquido azucarado y pegajoso mediante dos sifones alojados en el abdomen. Este producto se llama melaza, e impregna la superficie de la planta impidiendo el normal desarrollo de ésta, además de ser un caldo de cultivo ideal para otros insectos como las hormigas, o de hongos como es el caso de la negrilla.
Como decimos, el control de los pulgones en marihuana es relativamente fácil. Este será mediante la aplicación de insecticidas de contacto o sistémicos en pulverización, recomendados por el profesional del establecimiento donde adquirimos habitualmente estos productos.
Para una mayor eficacia, debemos aplicar correctamente el producto, mojando toda la planta lo mejor posible, sobre todo los extremos de las ramas y el envés de sus hojas. Si es preciso podemos añadir un mojante o humectante al producto para que este se adhiera mejor. El tratamiento debemos de realizarlo a primeras horas de la mañana o últimas
de la tarde, con el objetivo de que esté el producto más tiempo en contacto con la planta y sea más efectivo, además de evitar una posible fitotoxicidad por exceso de calor.
Pero recordemos que estos tratamientos debemos de evitarlos cuando nos acercamos al momento de la recolección, ya que corremos el riesgo de no cumplir los plazos de seguridad del producto. De ahí la importancia de detectar las primeras apariciones de los pulgones en la Marihuana.