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Carencias y Excesos

Consejos generales para solucionar carencias

Las carencias nutritivas de las plantas no suelen venir solas. Habitualmente encontraremos dos o más deficiencias a la vez. Muchas carencias, especialmente las de microelementos, no son debidas a una falta de ese elemento, si no a un pH inadecuado o a un exceso de sales en la tierra.

Cuando sucede esto, las raíces no pueden absorber los nutrientes, aunque estén presentes en la tierra.

Para solucionar esta carencia, la técnica a seguir es la siguiente. En primer lugar lavaremos la tierra regándola con una cantidad considerable de agua, que dejaremos que escurra por los agujeros de drenaje. El agua se llevara disueltas las sales que estuvieran presentes en la tierra, dejándola limpia de sales.. Es imprescindible lavar la tierra con mucha agua. alrededor de dos litros por cada litro de tierra.

A continuación regaremos las plantas con una solución fertilizante. Es importante usar abonos NPK con microelementos durante toda la vida de la planta. El cannabis es una planta que crece con rapidez y necesita mucho alimento. Si cultivamos en macetas, será necesario abonar una vez por semana con un fertilizante líquido para que la planta no le falte de nada. Evitaremos que se acumulen los restos de fertilizantes lavando periódicamente la tierra ( al menos cada dos semanas ).

El pH es una escala que va de 0 a 14 e indica la acidez o alcalinidad de cualquier sustancia, siendo 0 la máxima acidez, 14 la máxima alcalinidad y 7 el pH neutro. El cannabis crece bien en un pH ligeramente ácido ( pH 5,8 a 6,5 en hidroponía y pH 6,3 a 6,8 en tierra ). Si el pH sube por encima de 7 o 7,2, comienzan las carencias, al igual que si el pH es demasiado bajo. Para medir el pH podemos usar papel de tornasol o medidores de pH para acuarios.

En las tiendas especializadas en cultivo de cannabis también se pueden encontrar medidores digitales, más caros pero más exactos. Si el pH del agua es muy alto o muy bajo, lo ajustaremos con un ácido o una base, respectivamente. Hay que ajustar siempre el pH del agua antes de regar. Si añadimos abono al agua, ajustaremos el pH después de añadir el fertilizante.

Para evitar carencias de nutrientes, lo mejor es la prevención: controla el pH del agua y de la tierra, alimenta tus plantas una o dos veces por semana con abono líquido.